El pasado viernes 26 de junio, Francisco M. Ocaña, nuestro asesor científico-técnico en Avannza Psicólogos y profesor del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla, intervino en el VI International Congress of Psychobiology, celebrado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla. Su ponencia presentó los últimos resultados del proyecto de investigación BIMSTRESS, que desarrolla intervenciones basadas en neurociencia para la prevención del estrés y la promoción de la salud mental.
Lo que se compartió ante la comunidad científica internacional tiene una implicación directa para nuestros pacientes.
Proyecto BIMSTRESS: la transición de la evidencia científica a la consulta diaria
El estudio evaluó un programa de seis semanas de biofeedback de la variabilidad de la frecuencia cardíaca, que los participantes realizaron desde su domicilio mediante una aplicación móvil y un sensor fisiológico portátil. Esa misma aplicación y ese mismo sensor son los que actualmente utilizan nuestros pacientes en sus programas de neuroterapia. Es decir, la tecnología que se acaba de presentar como evidencia científica en un congreso internacional ya forma parte de nuestra práctica clínica habitual.
Resultados clínicos: reducción del estrés percibido y rendimiento cognitivo
Los resultados acompañan esa traslación. Después del programa, los participantes mostraron una reducción significativa del estrés percibido y de los síntomas psicosomáticos, junto con una mejor regulación del sistema nervioso autónomo y un rendimiento cognitivo más alto. Pero el hallazgo que más ha llamado la atención llegó por otra vía: la electroencefalografía cuantitativa, conocida como qEEG, permitió comprobar que el entrenamiento no solo cambia cómo se sienten las personas, sino que produce modificaciones objetivas en el funcionamiento del cerebro.
Biomarcadores cardíacos y cerebrales: la medición objetiva del cambio fisiológico
Los registros revelaron una reorganización de la actividad cortical, con una disminución de la hiperactivación en determinadas regiones y una redistribución de los patrones relacionados con la regulación emocional, la atención y el control cognitivo.
Dicho de otra manera, el cambio subjetivo se acompaña de un cambio fisiológico medible. La combinación de biomarcadores cardíacos con biomarcadores cerebrales convierte este trabajo en una aproximación poco habitual al estudio del bienestar psicológico, porque permite observar simultáneamente lo que ocurre en el cuerpo y en el cerebro durante la intervención.
Un modelo de atención psicológica basado en la evidencia científica
Para nosotros, sumarnos a esta línea de trabajo es coherente con un modelo de atención clínica que se apoya en la evidencia científica y en medidas objetivas para evaluar la evolución de cada persona, sin depender únicamente de la percepción subjetiva del paciente. La participación de Francisco M. Ocaña en este congreso refuerza el vínculo entre la investigación universitaria y nuestra práctica clínica diaria.
Cada vez que uno de nuestros pacientes recibe un programa de neuroterapia que incluye biofeedback, está accediendo a las mismas herramientas que en paralelo se están validando en publicaciones científicas y en foros internacionales especializados.
Esa es la idea con la que construimos los protocolos de nuestro centro: que ningún paciente reciba algo que no esté respaldado por la mejor evidencia disponible en cada momento.

